Por Jaime Frías:
El seguro obligatorio para vehículos automotores en México es una medida implementada para garantizar que todos los conductores cuenten con una cobertura mínima que proteja a terceros en caso de un accidente. Desde 2019, a nivel federal, es obligatorio que cualquier vehículo que circule por carreteras y puentes federales cuente con un seguro de Responsabilidad Civil. Este seguro cubre daños materiales y lesiones ocasionadas a terceros, pero no incluye daños propios del vehículo del asegurado, salvo que se contrate una póliza más amplia.

En la Ciudad de México, además de la obligación federal, existe una regulación local que exige que todos los vehículos que circulen dentro de la capital cuenten como mínimo con un seguro de Responsabilidad Civil por daños a terceros. Esta medida busca reducir el impacto económico y social de los accidentes viales, además de fomentar una cultura de prevención. La CDMX es una de las ciudades con mayor densidad vehicular del país, por lo que contar con un seguro se ha convertido no solo en una obligación legal, sino en una herramienta fundamental de protección para los conductores.
El seguro obligatorio normalmente ofrece cobertura por daños materiales a terceros y por lesiones o fallecimiento derivados de un accidente. Los montos mínimos pueden variar según la aseguradora, pero suelen cumplir con los requisitos legales establecidos por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF). En caso de no contar con este seguro, el conductor puede ser acreedor a multas que en la CDMX van desde aproximadamente 20 hasta 40 UMAs.
Además, este seguro facilita los procesos posteriores a un accidente, pues permite que las partes involucradas cuenten con el respaldo de una aseguradora que se encargará de la evaluación, el deslinde de responsabilidades y la reparación de daños. En México, existen múltiples opciones de aseguradoras que ofrecen el seguro obligatorio y paquetes superiores, como cobertura limitada, amplia o amplia plus, que incluyen beneficios adicionales como robo, daños propios, asistencia vial y gastos médicos para los ocupantes del vehículo.
En resumen, el seguro obligatorio de vehículo en México y en la Ciudad de México representa una base mínima de protección legal, social y financiera. Su función principal es garantizar que los conductores puedan responder por los daños ocasionados a terceros, al mismo tiempo que ayuda a mantener un entorno vial más seguro y responsable.

